jueves, 24 de enero de 2013

Las declaraciones del obispo de Córdoba siguen generando consecuencias


En medio de las declaraciones homófonas, transfóbicas y misóginas de Demetrio Fernández, que continúan levantando polémicas, un miembro de la Junta insinúa su homosexualidad mientras el obispo se mantiene en sus trece y el ayuntamiento cordobés no reprueba sus palabras.




Parece que la carta del eclesiástico, en la que criticaba las familias que no son heterosexuales, la "ideología de género" y hasta el feminismo, no toca techo en cuanto a protagonismo se refiere. Ya ha sobrepasado los límites de la ciudad de Córdoba y ha llegado hasta la mismísima Junta de Andalucía.

En su ciudad, gracias al Partido Popular, su conducta no ha sido reprobada por el Pleno del Ayuntamiento. Una reprobación que fue requerida por Izquierda Unida, por considerar homófobas y misóginas las frases expresadas en la pastoral del obispo Demetrio Fernández.

El PP cordobés, que dirige la ciudad, con la ayuda de los cuatro representantes de la Unión Cordobesa, se ha asegurado de que esa reprobación no llegara a buen puerto, pese a que sí ha permitido un debate sobre estas palabras, también a petición de IU, en el Pleno del Ayuntamiento.

Las excusas esgrimidas por el secretario general del Pleno del Ayuntamiento, Valeriano Lavela, para no apoyar la propuesta de la izquierda han sido que "podrían vulnerarse derechos fundamentales de la Constitución Española que indudablemente tiene el señor Demetrio Fernández, como también lo tienen el resto de ciudadanos españoles, tales como el de la libertad de expresión, así como el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar, y a la propia imagen". Además, Lavela ha asegurado que "el señor obispo tiene el mismo derecho que cualquier otro ciudadano a que se le respeten sus derechos a expresar y difundir libremente sus pensamientos, ideas y opiniones, siendo su cargo y autoridad de naturaleza exclusivamente religiosa y no política".

Por su parte, el responsable de Presidencia del Gobierno cordobés acusó a Izquierda Unida de "incoherente" y de estar "obsesionados con la Iglesia". Para el político popular los miembros de esta formación "defienden la separación entre Iglesia y Estado y traen al Pleno esta cuestión que mezcla lo político con lo confesional."

A ello, el portavoz de IU, Francisco Tejada, contestó que el debate en el Pleno sí era pertinente porque "estamos hablando de una autoridad religiosa que participa de forma activa en los actos civiles de la ciudad. Si hubiera una separación real entre Iglesia y Estado no haría falta debatir en este salón de plenos", recordando la aportación anual que recibe la Iglesia de 160 millones de euros por parte del Gobierno español y sus Presupuestos Generales del Estado. Además, para Tejada, "las declaraciones fuera de tono del obispo comienzan a ser una constante".

Por su parte, el PSOE votó también a favor de la reprobación. De hecho, la edil socialista Inmaculada Durán llegó a percibir "inconstitucionalidad" en la pastoral del obispo, pese a que se confesó como "cristiana no practicante". Mientras, la política de la Unión Cordobesa, Aurora Aguilar, aseguró que "el salón de Plenos no es lugar para celebrar este tipo de debates".

Miembros de la Junta de Andalucía ahora atacan al obispo

Mientras tanto, el tema de Demetrio Fernández ha llegado también a la Junta de Andalucía, dónde los socialistas están siendo mucho más feroces que en el Ayuntamiento de Córdoba.
Si ya el portavoz del Gobierno andaluz pidió "un bozal" para el obispo, aunque después se disculpara y dijera que fue una "metáfora desafortunada", ahora el protagonista ha sido el responsable de la Oficina de la Vicepresidencia de la Junta, Pedro García, de Izquierda Unida.

En un tweet, el político dijo "Sé que la voy a liar, pero si no lo digo reviento, con tanta quina a los homosexuales, ¿será que el señor Demetrio está agobiado en el armario?". Después del revuelo levantado en torno a este comentario, García tuvo que disculparse: "Si el obispo se ha sentido ofendido, no tengo más remedio que pedirle disculpas porque es lo que se debe hacer cuando se ofende a alguien", aunque recordó que el obispo "cada domingo insulta y denosta a miles de seres humanos" y él nunca pide perdón.

Demetrio Fernández se mantiene en sus trece

Es más, lejos de pedir perdón por sus continuas ofensas misóginas y homófobas, el obispo de Córdoba ha salido a hablar a los medios y no se ha retractado ni una sola coma en lo dicho anteriormente.

Escudándose en que sólo expresa "la doctrina de la Iglesia", asegura que él nunca ha "pretendido ofender ni herir a nadie", además, ha asegurado que "Benedicto XVI ya ha tratado en tres ocasiones en el último mes el tema de la ideología de género y de forma más contundente. La Iglesia tiene mucho que decir sobre este tema porque se quebrantan derechos fundamentales de las personas y por eso hay que salir al paso. Está en juego la dignidad de la persona".
Mientras tanto, su gran apoyo en estas cuestiones es la Falange Española, debido a lo que consideran su defensa de la familia y por su denuncia a la "ideología de género". Para el grupo de extrema derecha "dicha ideología ataca a la familia, relativiza la moral y desnaturaliza al hombre, lo que contribuye así a la gravísima crisis moral y de valores que atenaza a la sociedad española".

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